Bienvenida

Mi verdad es sólo mía. Toma mis experiencias si así gustas, pero guíate por las tuyas, porque el Camino lo caminas solo. Se tu propio guía.


















domingo, 4 de junio de 2017

Mi limón, mi limonero, entero me gusta más

Viste esas rachas de mierda que caen en las casas de golpe que uno dice: ¿pero qué maldición es esta, qué ha pasado , si estábamos todos bien hace un mes?. Bueno, pues a veces son producto de la casual causalidad de elecciones conjuntas y separadas, que de repente, inciden todas juntas como manifestación feminista y ya está. Pero, en ocasiones, hay algo que, al menos, ayuda y disfruta de ello y se regodea en empeorarlo. Anda, pregunta...
-¿Y cómo lo sé?
Ahí te estaba esperando yo, lector. Vamos a aprender una forma sencilla y barata de determinar y limpiar si hay algo en casa que no vemos, que esté contribuyendo a que todo salga para el culo. Es muy sencillo:
·         Paso uno: Determinar posibles causas físicas naturales que ayuden al vampiro energético.
 O sea, detectar humedades, rincones sucios, con cúmulos de cosas guardadas sin mover hace tiempo. Es muy importante no dejar estancar la energía mucho tiempo. Ni guardar cosas inútiles. A ver, el artista plástico del fondo que se calle, que le estoy oyendo protestar. Una cosa es tener un taller y guardar cosas que después usaremos para nuestro arte, hierritos, tuercas, tarros, maderas y demás, siempre y cuando estén guardadas con orden y concierto y además, las vayamos renovando y moviendo, y otra, tener el tiradero cual síndrome de Diógenes. Eso no ¿OK?. Bueno, eso controlado y está bien. Revisemos los armarios, y toda prenda que no hayamos usado en pongamos, un año, démosle otro fin. Regalémosla o hagamos trapos. Los recuerdos familiares y otras nostalgias, obviamente, estarán exentas de este trato, no seamos inhumanos tampoco, sin pasarse. La gran limpieza de primavera, más allá de saludable a nivel físico, tiene un gran sentido mágico, y no digamos la gran hoguera de San Juan, donde se quemaban los trastos inservibles, antes de que se inventasen esas carísimas fallas los valencianos. Pero ese es otro tema, no nos desviemos.
La humedad es un tema realmente delicado, ya que es un perfecto caldo de cultivo para la existencia de hongos, y ya hablamos de ellos en un artículo anterior. Son los pequeños Renfield de Drácula, los servidores del Gran Maligno que se esconde en tu rincón de mugre fría y húmeda. Es importante saber en qué puntos de casa hay y mantenerlos a raya, limpiar seguido con lejía y no dejar cerca cosas que incidan en la retención del vapor de agua. Son lugares donde debe estar bien aireado y con fácil acceso de mantenimiento, o la lucha será más complicada, imagina estar armando la gran revolución, saber que tienes un espía y no fusilarlo. Pues no va.
·         Paso dos: Detección de Renfields.
Para ello nos serviremos de nuestro gran aliado, el limón. Sí, esos gordos, fragantes y amarillos, de piel bien gorda. Tomaremos uno por cada pieza de la casa, y los situaremos bajo las camas en caso de los dormitorios, y en rincones donde ni se vean ni los toque nadie. En caso de que la cama sea baja, lo más cerca posible de la cabeza de la persona que allí duerma. Si te los toca el gato, no pasa nada, pero reubícalos si los mueve. Los dejaremos ahí unos diez días y los dejamos actuar. Pasado ese tiempo, los iremos revisando. Si van secando sin manchas, todo bien, que se queden ahí hasta que se pongan como una piedra, luego los cambiaremos. En este caso, el limón se ha limitado a limpiar de bacterias el ambiente y no pasa nada. Pero en caso de que esté formando hongos, ya es otro cantar. Cuanto más verde y rápido sea el crecimiento, más posibilidades tendremos de estar alojando un Gran Maligno. Ya sabes, a más Renfields, pues más nivelazo de hijoputez tendrá tu Gran Maligno. Esto es así. Así que tenemos campo de batalla. Cambiaremos el limón afectado por otro, y seguimos observando una y otra vez. Si el tema se repite y se repite, pues insistimos, siempre, claro, poniendo los medios para que el lugar esté aireado, seco, limpio y demás a nivel material. Cuantas más veces haya que cambiar el limón, más riesgo, ya sabes cómo va, tu eres listo.
·         Paso tres:  A las armas.

Pongamos que has cambiado el limón como tres veces o más, y no hay forma de que se seque limpio. Ahí hay que agarrar de nuevo nuestro limón y acribillarlo a clavos y alfileres de hierro, preferentemente, y si están roñosos de hierro, pues mejor. Y los dejas en las piezas donde sea necesario, las que realmente presenten incidencia. El resto de habitaciones seguimos limpiando con limón, que siempre viene bien y ya está. Y seguiremos observando lo que pasa. Igual te digo, lector, que hay que tomar siempre a Black Phillip por los cuernos, o sea, mete mano también al problema personal que esté fastidiando en la familia. Pero claro, juegas con ventaja sabiendo qué quiere y qué no el Gran Maligno, no le entres al trapo y le des golosinas. Habla bien, no discutas, sé amoroso con los miembros de tu familia, piensa que pueden estar tomados por el bicho. No enfrentes peleas, dialoga. Si no puedes, no grites, déjalo estar.  Sólo genera un buen ambiente, ríe, hazle recordar al miembro que da el conflicto que ese lugar lo formó por amor y ahí y solo ahí se lo quiere. Que haya el mejor ambiente, recuerden películas, momentos dichosos que a todos le hicieron reír, y rían. No hay mejor exorcismo ni mejor sahumerio expulsador que una carcajada a tiempo en toda la cara del vampiro. Si la cosa está más fea que todo esto...pues agárrense que tomamos curvas, y esperen otro artículo, no abusen, que estoy griposa.

domingo, 9 de abril de 2017

De enteógenos, monjas pagano-voladoras y la pureza de la raza

Como seguramente habrás ya visto en algún sitio de internet en tus incursiones de ávido aprendiz de brujería, mi caro lector, hay cierto tipo de administradores de foro, autores de blog y similares en este nuestro mundillo brujeril que se manejan de una forma, como mínimo, muy particular, en distintas variedades:
La Copyright-witch: Todo lo que pongo, es mío, sólo mío y nada más que mío, y si lo copias, te pongo dos velas negras por donde nunca te da el sol, y agárrate Catalina como cuestiones algo.
La Mamápollo witch: Que toda la vida de nuestro señor Odín te tratará como si tuvieras dos años, y con la excusa de protegerte, nunca te dirá ni toda la verdad, ni te dejará crecer por tu cuenta, ni te dará bibliografía. Toda la información te la pasará cribada, lavada, centrifugada, tendida y pasada por su mano, y ni se te ocurra protestar, porque vuela la chancla.
La Select secrets witch: La que te dice: Este conocimiento es para mi grupo de amiguísimas selectas, que yo decido quién,  cómo, cuándo y en qué forma podrá adquirir el título de Megabruja Capaz Titulada. Y nadie, absolutamente nadie entra y sale de este círculo por la gloria de mi mano de Gloria. Faltaría más.
Y luego tenemos la Compendium Witch: Que viene siendo la que reúne en su sola persona todas las categorías anteriores. O sea, hágase por el poder de mi voluntad el convento pagano., del que nadie sale, que entrará quien yo diga, aprenderá lo que yo decido y sobre todo todísimo, habrá de cantar mis alabanzas a modo de penitente salmodia, mientras no haces más nada que vivir para nuestro grupo de WhatsApp, que tendrá como mínimo 800 mensajes diarios en los que quedarán recogidos todos y cada uno de los llantos de Nuestra Señora de las Cuitas Múltiples y sus más queridas y cercanas novicias, amadas y dejadas por sus ya no tan pacientes novios/esposos, hasta las bolitas de aguantar tánta desatención de sus masculinas personas en pro de la única fe de sus ¿damas?. Ay, me estoy perdiendo...
Y aquí, obviamente, caro lector, que si te quiero es porque eres un jodido cuestionador y desobediente, te preguntas ¿en qué momento del día practican la magia estas egregias y solemnes brujas? Porque (aquí sacas tu Casio científica de la secundaria)  calculas el tiempo que se lleva cada uno de los 800 mensajes de W.App, más el tiempo de posteo del foro, el artículo del blog y sus debates posteriores, los ratitos de ir al baño y comer y -oh dolor, oh campos de soledad- te salen faltando 2 minutos de las 24 horas del santo día ¿¿¿???.  Claro, no lo entiendes. Yo tampoco, francamente.
Piénsalo:  La brujería lleva ciertamente una dedicación plena, claro, pero sin desatender la vida diaria, ni a tu marido ni a tu gato. Tu marido, tu casa, tu gato, forman parte de tu vida, esa vida que vives mágicamente, desde que te levantas hasta que te acuestas. La forma en que revuelves tu café es magia, y no necesitas contarle a tu magister y acólitas cada gas que se te escapa. Eso no es vivir mágicamente, es permitir que la magia mal entendida por el ego, también muy mal entendido de tu magister te viva a tí, consumiéndote la energía.  Esa energía que necesitas para salir a identificar hierbas, para secarlas y procesarlas, para usarlas en quien necesite curarse o para ayudarte en tus primeros vuelos o lo que sea productivo para ti, no para levantar el ego de alguien que ya bastante crecido lo tiene como para afirmar sandeces como que hay que ser de "pura raza española para llegar a Volar". Y aquí ya tocamos hueso en la poca chicha que ya venía teniendo este asado. Atención, caro lector, aquí va tu pie:
¿Qué es exactamente Volar? Buena pregunta hijo mío.
Explicado corto y sintético, un vuelo es el resultado de una serie de prácticas de ritos chamánicos, esto es, inducciones de estados alterados de conciencia, véase mediante el uso de sustancias psicoactivas, enteógenas y/o hipnóticas, cantos y danzas rítmicamente repetidas, autoflagelaciones, meditaciones, etc, etc. (Aquí tienes pie, lector, te dejo preguntar):
Pero esto no lo hacen sólo los chamanes o sacerdotes de Europa ¿o sí?. Chico listo, no, la respuesta es no.
Desde los tiempos de Maricastaña, que para ubicarte bien podríamos situarlos entre el 2500 a.c. (Sí, antes de Yisuscraist), ya varias civilizaciones repartidas en todo el mundo -sí, hombre TODO EL MUNDO- han venido haciendo uso de estas diferentes técnicas de inducción al vuelo, desde los chamanes de la tundra siberiana, griegos, egipcios primitivos, olmecas, chavines, mayas, aztecas, paracas...¡¡ Anda, qué de civilizaciones sudacas estás mencionando tía Moon!!, creía que los sudacas no volábamos...hay que joderse...
Bien, que sí, que hay que estar muy fumado de cucumelos o ser muy, pero que muy ignorante para largar una afirmación tan imbécil como que el vuelo es Made in Spain. Ni que el vuelo fuera la fregona, o el Cerco tenga puesta frontera en Gibraltar, como diría mi amigo Juanito.
Y ni hablar de los animales del Cerco: ¿Por qué sólo serpientes, cuervos, sapos...? Si descartamos que volar no es exclusivo de las europas, déjame decirte que un jaguar, un puma o un quetzal son tan buenos o más para conectarte con los mundos como los otros, es cuestión de afinidad cultural. Nada más ni nada menos. Pregunta, anda, que te veo la cara, lector.
¿Y la pisada de la bruja y su cruce de los mundos? Muy buena pregunta amigo. Tampoco tienen la exclusiva las pagano monjas.
Desde los amados vikingos, esos nobles hombretones rubio-altísimos y su concepción cosmogónica del árbol Ygdrassil  (una pisada de bruja como la copa de un pino), cuyas ramas llegaban al Arriba, al Asgard, hogar de los dioses, conectando el Intermedio donde viven los mortales y cuyas raíces llegaban al Inframundo, y cuyas dos aspas cardinales llevaban a los otros seis mundos, al Merkabah hebreo, que ya es el desarrollo tridimensional de una pisada, definido por el esoterismo moderno como vehículo interdimensional isométrico ( o sea, en castellano llano, para moverse entre los mundos, más claro échale agua), pasando por la concepción de las culturas mesoamericanas del axis mundi (arriba, tierra, inframundo, o sea, el stang de toda la vida entrelazado por la cruz cardinal, y hala, ya tenemos también una pisada).

O sea, que de copyright europeo y exclusivo, nada de nada.Y es que la cosa se resume en una simple frase: Donde crece la mandrágora, no llega el wi-fi.

sábado, 4 de febrero de 2017

DE MALDICIONES GENERACIONALES Y DEMÁS, TOMA DOS

Nos habíamos quedado en el soplido del Gran Vampiro. Pues es que es tal cual. El tipo se le cuelga al afectado de la chepa, y ya no lo suelta. Le pega la boca a la oreja y le susurra, cual domador de caballos, para que el infeliz crea que lo está pensando él todo, que es idea suya. Sí, es así, porque la voz de estos cabrones resuena como desde dentro, si el afectado está muy tomado. Y por más que algunos son grandes como torres del homenaje, pues como son de otro plano, no se nota que los lleves pegados. Así van todo el tiempo sugiriendo cómo mejor hacer la puñeta en casa a sus habitantes al portador. Aquí cada uno imagine lo que más le moleste. En mi caso, lo más molesto es que me intenten coartar la libertad y/o pidan explicaciones por cada micro decisión que tomo. Ahí yo pierdo los papeles y me pongo hecha un dragón hambriento. Listo, ya hay guerra. Y con ella lo que viene detrás: no te quedas en casa más que lo justo, vas a trabajar cansada, vuelves más cansada aún, más guerra, poco dormir, más guerra...así un día y otro. Hay casos aún peores, sobre todo, cuando el familiar no afectado para colmo no tiene donde ir, porque es un niño o no tiene trabajo ni dinero para irse, o le lavaron tanto el cerebro que el temor no los deja moverse. Ahí suelen producirse muchos intentos de suicidio. Me constan varios casos que obviamente por respeto a ellos, no mencionaré de Madame Muerte por Propia Mano. Es la misma Señora Oscura de siempre, pero vestida de ti. Da para un cuento de terror, tal vez algún día yo misma lo escriba, por ahora, demasiada controversia para un mismo artículo, lo dejamos para otro, que encima hay mucha tela que cortar.
El caso es que se llega al punto de la segunda parte del título: ¿Lucho o me rindo?. Rendirse es envejecer así, dejando las cosas estar, cediendo a todo por evitar la guerra hasta que el vampiro tenga a bien soltar al portador inicial...y tomarte a ti-sí, a ti, desgraciadillo- ¿qué te pensabas, que el cuento tenía final feliz porque te rendías? ¿pensaste que se acababa con la muerte del portador inicial y ya te quedabas feliz?. Pues va a ser que no. El Gran Vampiro necesita otro huésped, y serás tú, perdedor susceptible a ello y se te comerá en soledad o acribillará a través de ti al que quede en casa.
Así que ya ves, no te queda más que luchar, lo lamento, es la triste vida que te tocó vivir, espada en mano hasta que te lleve la Dama Oscura, pero de pie, no de rodillas ¿estamos?. 
Y ahora me preguntas cómo. Pues no es fácil, para qué nos engañamos. Porque lo más efectivo que puedes hacer es a la vez sencillo-no requiere materiales caros ni complejos rituales-pero en estas circunstancias, es difícil: ser fuerte, alegre y feliz. Lo que lees, amigo. No darle de comer su golosina, que es tu pena, tu dolor, tu mala leche.
La batalla comenzaría así: Una vez localizado el bicho-de un modo u otro, lo sentiste- como mejor te sirvan tus capacidades, sabrás en algún momento donde está. Ahí, en el último rincón de tu casa, en ese que no revuelves mucho para limpiar porque lo tienes lleno de trastos o lo mueves poco, ahí se alojan normalmente cuando duerme el portador, al acecho de los otros habitantes. Sentirás su presencia, lo escucharás respirar o el aliento gélido cerca de ti, como una corriente que pasa por tu oreja, tentándote, poniendo a prueba si lo oyes, si lo sientes y cómo. No ignores eso, si eres consciente de que está y te está tanteando, no entrará. Lo hará cuando bajes la guardia si ignoras el hecho, es como invitarlo si lo haces. Entonces, cuando esté bien cerca, encáralo. Míralo fijo-no importa si lo ves o no- sólo encáralo con cara de mala hostia, con determinación y con todo el valor de que seas capaz, sonríe e insúltalo con tus peores imprecaciones, ponle un nombre absolutamente ridículo para dirigirte a él, fáltale el respeto, es más, nunca se lo tengas, maltrátalo, mándalo a la mierda, a la concha de su madre si la conoció, lo peor que se te ocurra y si te da el carácter-y más vale que te dé- a los gritos. Dile que no podrá contigo y que en tu espacio no lo quieres, que ahora vas a bailar y a ser feliz, para que se joda. Y hazlo, por favor, ponte música, canta, baila y ríe como si no hubiera un mañana y se irá a otro lado. No es que lo exorcices del todo, pero aprenderá a respetarte e irás ganando tiempo y valor.  Se debilitan si no cedes energía de tristeza y dolor. A veces en muy difícil, lo sé, pero no queda otra.
La segunda cosa que funciona es no pensar en él más que para no dejarlo entrar. Eso también es un complejo equilibrio, pero hay que encontrarlo y créeme, se puede. Si eres infeliz en ese lugar, elabora planes de huida, por locos e imposibles que te parezcan, da igual, tú hazlos. Escribe en un cuadernito Plan A, B, C...todos los que se te ocurran. Cómo, qué necesitarías, cómo obtenerlo, procedimiento, armas, materiales, ayudas de amigos, todo anotas y todo cabo suelto intenta atarlo, como si fueras un escritor de novela negra que quiere ser creíble. Algún plan puede sorprenderte siendo viable, ¿por qué no?, pues sorpresa, hazlo y lárgate. Si no, sigue elaborando los que tengas, perfecciónalos y mantente distraído con ellos. No pensarás en tu maldito bicho, no comerá y lo que es mejor, tampoco te importará tanto que te torture el portador, tú tienes un puto plan que te hace feliz y te sacará de ahí. Sí, porque con el tiempo, creerás en tu plan y te regodearás en la idea de huir, te dirás para ti: Está bien, molesta lo que quieras, a mí me resbala, ya me estoy yendo, tan, pero tan convencido, que explotarán de rabia vampiro y portador, y quedarás libre internamente.

A veces la solución material del hecho se prolonga, sobre todo, porque si el portador está en mal estado de salud, ni tiene caso intentar hablar con el de que cambie o intentar salvarlo de alguna forma. Es triste, pero una vez muy deteriorada la persona, suele morir. Y a veces deja el sabor amargo de la culpa, porque uno siempre quiere intentar salvar a sus seres queridos, pero no siempre es viable y hay que optar por el Equilibrio, aunque duela: el mal menor. Que se lleve lo perdido y salvar lo que aún puede ser salvado. ¿Dura? No, realista. Bruja curtida en batallas terribles sabe lo que son daños colaterales mejor que el mariscal Rommel. Cuando ya no te importa que te molesten, no te molestan, no comen, y sueltan la presa. La primera, que ya estaba tan débil que era mantenida simplemente para portar al Vampiro, suele perecer en este punto. Y es crucial que el resto esté fuerte para no alojarlo. Si lo estás, se irá muy cabreado, de algún modo, sentirás su furia cuando se marche, un estruendo de portazos, un insulto espeluznante en tu oído cuando te marches a la cama. Y sabrás que eres libre...

domingo, 18 de diciembre de 2016

De maldiciones generacionales, sus causas y manifestaciones. ¿Luchar, negociar o rendirse de una?

Lo que voy a escribir a continuación, probablemente genere controversia, dudas de mi sensatez o salud mental. Y digo lo de siempre: no me importa. Para escribir sobre algo, todos los autores coinciden en esto, debes haberlo vivido de alguna manera, y trasmitirlo según tu experiencia. No puedes escribir como un londinense si nunca saliste de Carabanchel, es obvio. Hablarás como lo haría una chica de Carabanchel, el marco será tu barrio, tu lenguaje el de los que te rodearon. Cosa diferente serán tus experiencias. Esas pueden ser tan sencillas como bajar por el pan al chino o tan sofisticadas como la que yo te voy a contar ahora. No importa de donde venga la chica; si sale del barrio, tendrá experiencias complejas, si no sale, pues se quedará ahí, escuchando Camela en la radio de la vecina hasta que se le licúe el cerebro, sin más complicaciones vitales.
La chica que te está hablando-ya más tirando a señora, pero es que es una palabra que hace vieja y no es para nada elegante, por más que insistan-ha salido mucho y muy lejos de su barrio, y no sólo físicamente. También en formas más sutiles, recuerda que soy una Voladora que transita otros planos. Mi forma de definirlo o  incluso vivirlo, puede diferir del de otras Voladoras, otras Hedges, o llámanos como gustes, la etiqueta no me define, me definen mis experiencias y sus consecuencias, que se traducen en conocimiento. Mi conocimiento-mío, de nadie más-es lo que yo puedo trasladar y quien me lea puede o no tomarlo, creerlo o cuestionarlo. Qué bueno esto último, será que te dejé pensando, este es el objetivo de mi blog.
Como te decía, el tema de hoy es peliagudo. Implica diferentes conceptos que voy a intentar explicar del mejor modo posible. ¿Qué es una maldición? Ah, con la palabra hemos topado. Según el diccionario-o desasnador, como lo llama mi profesor-maldición es "una imprecación dirigida contra alguien, con el objeto de invocar el mal hacia él". Queda clara una verbalización y la intencionalidad de un tercero. Bueno, pues no vamos a hablar hoy de esto, que ya se escribieron ríos de tinta, pero quería dejar claro el concepto. De lo que quiero hablar es de algo que vivimos y normalmente damos en llamar maldición, pero que en realidad, no lo es. Es algo que entra por un resquicio que queda abierto en un momento de debilidad y puede, literalmente, acabar con la vida de una persona, o incluso, de toda una generación de la familia y no te lo mandó nadie, que se mandan solitos estos.
¿Qué o quienes son "estos"?  Si lo supiera, me forraba vendiendo la exclusiva. Es como preguntarle al perito que el seguro llama tras producirse un robo de algo gordo, tipo cuadro de Van Gogh. El perito te dirá si era un Van Gogh auténtico, quién está interesado en él y por qué, cuánto puede sacar en el mercado negro y por ahí, hasta te avanza datos de posibles lugares donde ocultarlo, pero no te va a decir lo robo Juancito, eso lo dirá luego el detective si le da la cabeza y sabe usar los datos que el perito le facilitó. Bueno, tómame como el perito: sé cómo son, cómo actúan, incluso, he sabido luchar contra ellos, pero no sé lo que son. Su origen y naturaleza son un misterio para mí, bueno, en realidad  para todo el mundo, que podemos tirar hipótesis y nada más, certeza no tiene nadie, te lo aseguro.  Te estoy hablando de entidades de una naturaleza diferente a la nuestra, no corpóreos-o con una corporeidad en esencia del todo distinta a la nuestra-y que en ocasiones topamos las Viajeras cuando nos movemos en otros planos. Como Viajera me muevo entre los Mundos, pero como bruja tengo capacidades y limitaciones. No siempre veo las entidades, pero te aseguro que las escucho claramente. Mi Don más fuerte en el trabajo con espíritus, es la clariaudiencia. A veces los he visto, pero no es lo normal, para que me entiendas. Y es penoso cuando te toca un hijo de puta calladito, que tardas en detectarlo y lo haces cuando ya se te instaló a pensión completa como un inquilino mal pago, que luego no hay manera de echarlo porque se te metió con su cama.
Te estás preguntando-sí ¿ves que soy adivina?-¿cómo te das cuenta que tienes ese tipo de bicho astral pegado en casa y cómo se metió?.
Circunstancias hay muchas, pero lo normal es que haya una situación personal y/o familiar dura de transitar: una crisis, sea económica, de salud o todo ello, que debilita a uno de los miembros de la familia, lo más normal a un miembro fuerte, uno de los cabezas de familia, y esto hace que el resto se debilite con él y baje sus defensas. Ahí tenemos el resquicio de la puerta abierta. Por esa pequeña grieta entrará la avanzada de la tropa y no desdeñes la señal, parece insignificante pero no lo es: el moho. Lo que lees, los hongos empezarán a salir poquito a poco, como pequeños Renfield de su amo el Gran Vampiro...
El moho es un pequeño cabrón que se mete como un troyano en el organismo de las personas. No hablo de los efectos que tiene a nivel pulmonar o dermatológico cualquier hongo, lo sabemos todos. Lo que no sabe todo el mundo es que son mini vampiros: se hacen con el control mental. Sí, sí, no estoy delirando, mira en internet sobre cómo atacan a otras especies animales y les cambian la conducta ciertos tipos de hongos, ya verás que no te miento. Lo que no está tan estudiado pero comienza a estar es este efecto manipulador sobre los seres humanos, que yo no puedo probarte científicamente porque ni soy Madame Curie ni tengo ganas, pero que por lo que he vivido, lo sé, no necesito a la Curie para ello. Pongamos como ejemplo la situación antes mencionada:  El familiar tocado por la debilidad no sólo está hecho bosta, si no que, además, cambia totalmente sus costumbres, inducido por el hongo, para hacer justo todo lo que no le conviene y se pondrá peor de lo suyo. Y le hará la vida imposible a los sufridos co habitantes del hogar. La puerta se abre un poquito más, y ya cabe El Maestro Vampiro.
Renfield recibe su recompensa, ya que se hace dueño y señor del hogar-ya nadie tiene ganas de limpiar con lejía con la que está cayendo de gritos, peleas, portazos y mala baba, nadie se queda en la casa a aguantar la situación y se deteriora todo lentamente. El afectado se queda en casa rumiando su mala suerte y comienza el rulo del odio y la desconfianza hacia todos los demás miembros de la familia-todos están en mi contra, debo defenderme- y cuando aparecen a la noche, aún con la mejor voluntad de hacer las paces y estar bien en la casa, son sistemáticamente atacados por más reproches, más gritos, más peleas, más portazos. Ni siendo la madre Teresa aguantas el tipo estoicamente, entras al trapo y ya está: el Gran Vampiro ya tiene energía del dolor para chupar de lo lindo. Está disfrutando y se queda. Puede hacerlo años a menos que lo detectes, que ya te dije, no es nada fácil. Todo pasa por una situación normal, dentro de las circunstancias de una vida, pero se convierte en un rulo inacabable de mala suerte que no acaba más. Lo normal es que pasen cosas buenas y malas, pero que las malas no se acaben, es sospechoso, piénsalo: ¿a ver por qué son más transitorias las cosas buenas que las malas, si tienen las mismas posibilidades de la variable de suceder? No es natural...ahí voy. Hay una manipulación externa, un soplido apenas, pero suficiente para voltear el dado del lado malo, y el vampiro no veas como sopla.


(continuará, que me gusta teneros en vilo)

viernes, 11 de noviembre de 2016

De poderes y glamoures

Crear una ilusión temporal para obtener un fin se denomina en magia "crear un glamour". De ahí pasó el término a formar parte del lenguaje de los artistas: "Glamour" "charme", términos del francés que pasaron a usarse comúnmente y que sí, queridos, son vocabulario mágico ancestral, que definen el encanto incomprensible que desprenden algunos carismáticos personajes. Es un hechizo relativamente sencillo, y cuyo resultado dependerá, como siempre, de la pericia y buen hacer del operante. No hay que ser un brujo genial para crear un glamour, ni siquiera listo, sólo saber cómo y creerte que puedes, si es que puedes. Sí, la magia es así, si te la crees rula, si no, mucha merde, no va nada. Aunque puedas, que ese es otro gran tema discutible ¿puede todo el mundo? ¿qué hay que hacer o no se hace nada?. Ahí la creencia personal de cada quien y entraríamos a discutir de capacidades paranormales o poderes, si son naturales y los tenemos todos, si hay que desarrollarlos con mucho, poco o regular trabajo. Sólo puedo decir lo que yo sé según mi experiencia personal, que habrá quien ponga en duda-todo el derecho, oiga usted, me encanta la gente que se cuestiona todo-y a lo que siempre respondo no, no puede todo el mundo, y no sé por qué , pero no todo el mundo puede. Lo que no significa que los que pueden sean pocos. Tampoco que todos los que pueden sean la re hostia mágica. Cualquiera de tus vecinos puede tener la capacidad de mandarte una mala baba del quince y ni saber que lo hace. Simplemente envidia tus rosas y se cabrea. Como tiene el poder, te caga, no lo sabe, ni lo maneja, pero puede. Luego estamos los que jamás pedimos los poderes y andamos oyendo o viendo cosas, tirando el tarot antes de saber ni como se llama, que sentimos y soñamos en profético aterrador, y que en definitiva, no necesitamos ni una triste infusión de manzanilla para volar a otros planos, porque todo sale natural y lo más normal, es que hayas sido la rarita del cole que habla sola y da un poco de miedo. Luego está la gente del extremo nulo. Sí esa, la que por más que quiere, no puede. Averiguó todo, leyó todo, probó todas las ramas, tradiciones y sectas, realizó hechizos, hizo ofrendas a todo dios, desde  Odín a Buda Sidharta, tiene una rutina de prácticas diarias ineludibles de meditación, concentración, canalización, que si abre chakra,  que si cierra canal....y nada, ni ve nada en la bola, y no flipa nada ni con mandrágora concentrada dosis masiva en supositorio. Lo que viene siendo un frustrado mágico, pero que no por eso se rinde, él quiere ser el Puto Amo del mundo mágico y vive el dios que se ponga por medio que lo consigue. Y como ya hemos dicho que crear un glamour lo puede hacer casi cualquiera con un poco de ganas (porque, cuestión aparte del hechizo, la cabezología de Yaya Ceravieja  siempre funciona y es facilísima), pues hete aquí que el tipo se manda al trabajo con ansia viva. Ah, que no leíste a Terry Pratcher. No importa, te resumo: cabezología es el 99% del funcionamiento del hechizo, o sea, lo que viene siendo los previos, el trabajo hasta donde puedas en el mundo material para que el hechizo después funcione, como comprar el boleto de lotería para que te toque, y la magia es que te toque, dicho para brutos. Y te veo la cara de preguntarte ¿qué tipo de cabezología hará nuestro aspirante a nuevo Puto Amo de la Magia?. Imagina: primero se va a trabajar un look de lo más convincente, o sea, que sale a la calle y ya la vecina del visillo grita ¡ brujo, brujo!. No hay más color que el negro, en todas sus variantes, negro, negro oscuro, negro desvaído (si arranca bien pobre las camisetas desteñidas son un clásico, y su excusa será: es que el "está despegado de lo material" y ya cuela). Tonelada y media de dijes y pendorchos diversos, desde el pentáculo hasta el ojo de Horus, pasando por lo que se te quiera ocurrir, mientras sea bien siniestro con onda críptica. Si le da la genética y no es calvo, llevará un lacio pelo larguísimo (obviamente negro), y si no se rapará y se dejará una interesantísima perilla y/o se pintará los ojos con bien de rimmel (sí, negro, vas enganchando el sentido). Todo el día con una enigmática expresión , ceja para arriba y muy serio, se lanzará cada mañana a la calle con su elegante y larguísimo gabán, aunque sea verano rabioso 40º a la sombra, el ahí, aguantando. Todo sea por el glamour material. Y luego el glamour de la fama, que se hará en todo foro, muro, bar, discoteca, boliche, calle secundaria y hasta con reparto de panfletos, tipo "Gran Mago Piflús, tarot, videncia, lo arreglo todo". Y oye, les funciona y hasta los hay que viven de esto. Seriamente te lo digo, no es coña. Que luego no sirve ni para barrer el patio con la melena, pero oye, el va de gran magister y con el tiempo, se hará su sectita de barrio. Sí, y ahí se puso seria la película, porque hasta puede ser donde se muere la rubia. La sectita de barrio empieza con un buen rollito impresionante, que vamos a juntarnos para estudiar, que si cada uno trae algo, que si no cobro nada por las enseñanzas, que esto va a ser mi coven selecto, que no es la magia para todo el mundo y que, por favor NO LE CUENTES A NADIE, esto es muy complicado para el vulgo, muy selecto, sólo para los Elegidos. Toma del frasco, palabrón donde haya palabrones. Elegido, el Gran Magister Puto Amo, me eligió A Mí. ¡Copón, soy un elegido!. Coño, te la crees, no eres tonto, caemos todos en el glamour, es bueno, no te sientas bobo. Pero el tema es que caes en el juego sectario, porque eres un Puto Elegido para aún no sabes muy bien qué, pero oye, fijo que mola. Y sí, al principio mola mucho, porque resulta que aunque el gran magister sea un fraude, tú no, y ya tiene él de donde chupar energía de la buena. Y como tú, los otros del selecto, de los cuales, lo sabe todo de todo, y siempre ese todo podrá ser usado en su contra en cualquier momento, pero esto no lo sabes hasta el final de la peli. Este grupo energético que ni Iberdrola tiene tanto poderío, el lo maneja, amiga, desamiga, crea y destruye a su antojo, según seas de funcional y obediente a sus planes. Porque es frustrado, pero no memo, sacará alguna tajada, material o inmaterial, pero la sacará y tu quedarás bien jodido. Tu llegaste ahí porque te pasaban cosas desde enano que no entiendes y nadie te sabe explicar y llegaste a un punto de coincidencia en que en lo personal, te va para el carajo, o sea, bien vulnerable, buscando una respuesta legítima a lo que te pasa y si se puede solucionarlo, por lo que encontrar a alguien tan genial que sabe tantísimo de lo que tú hasta ese momento ignorabas, que la amistad que te une al magister es casi una hermandad de sangre, te encariñas, le agradeces tus primeros éxitos mágicos y casi siempre tendrás con él alguna deuda, ya sea monetaria, de honor o lo que sea. Yo le debo a mi primer Gran Magister Frustre a mis mejores amigas brujas de verdad y buenas personas. Eso no se lo voy a negar nunca. Deuda es deuda y de damas reconocerla. Y me consta que jamás me atacó a mí directamente, pero genero una bola de rumores, mentiras, dimes y diretes que casi me cuestan la salud, en un momento en que necesitaba todas mis fuerzas sólo para seguir teniendo ganas de vivir. No le tengo rencor, era mayor de edad y sabía lo que hacía, nadie me obligó a meterme en ello, yo elegí mi camino de entrar y de salir. Pero...hubo una manipulación glamourosa que utilizó mi energía en favor de los fines de otro y si bien lo consentí, mi consentimiento se vio manipulado por una falsa apariencia de los hechos, que motivaron mis decisiones ulteriores. No dejas de tener libre albedrío, pero ¿viste?, no tenías todos los datos y los que tenías, eran premeditadamente distorsionados.  A esto voy. Para que te espabiles, lector. La situación se presenta más menos así: El Gran Magister de tu idolatría, taciturno y meditabundo, con ojos llorosos durante varios días, super críptico, elude las clases, alega "no sentirse bien". Te fuerza a preguntar más machacón que niño de parvulario, qué te pasa, qué te pasa. Tras tu interés y gran insistencia, tu generoso magister accede a confiar sus cuitas en tí, que le entiendes porque...eres su Preferido. Hostia puta re copón, de Elegido pasé a Preferido, que me meo de la emoción. Y te cuenta cómo, en su larga trayectoria mágica, topó con gente de todo tipo, gente buena y ...mala...Uhhh, qué mal rollito, los pelos paraditos se te ponen por la inflexión de su voz entrecortada diciendo...mala. Gente mala y envidiosa que me está haciendo trabajos para hundirme, mira qué malito que ando, son tantos, y yo tan bueno y tan confiado y tan así y tan blablabla...y llora desconsolado en tu hombro mientras tu generas una furia asesina contra esos malditos malnacidos que osan a hacer daño a semejante joya de la humanidad, a ese profeta del puto Bien. PORRRR DIOSSSSS. Entonces, enarbolando tu furia, te lanzas a un ego te exhorto maledictus que arde Troya de nuevo. Y cagas a palos mágicamente a un pobre tipo que tu magister necesitaba así, debilitado y blandito para a saber qué, porque lo bueno de todo esto, es que la mano derecha del magister no sabe lo que hace la izquierda, o sea, a ti te convierte en involuntario matón mafioso sin arte ni parte en la recompensa, sea la que sea, que seguro la hay aunque no la veas ni al magister nunca se le note que haya ganado un céntimo de la magia jamás. Y tus hermanos elegidos, que tienen otra versión de los hechos, te miran como al loquito asesino del hacha porque claro, cuando el cagado a palos resulta ser de la sectita barrial, hay sus comentarios a favor y en contra del ajusticiamiento mágico. Que es lo que quiere el magister, primero, para ponerte a prueba la obediencia y segundo, la fortaleza mágica, que siempre les pone locos. ¿Sabes la mejor? Que normalmente el ajusticiado fue su anterior Preferido. Lo que lees. El Preferido anterior osó nada más, cuestionar cualquier incongruencia, con lo que al magister comenzaba a caérsele el glamour -recuerda lo que dije al principio, es un hechizo temporal, se cae con el tiempo invariablemente, momento que cuando se cae masivamente, él levanta el chiringuito y se va con las escobas a otro lado, que le encantan las mudanzas-así que el Preferido cae en desgracia y estorba. Si lo dejas hecho mierda se va solito y ya está. Porque eres buena persona en el fondo y para colmo buen brujo, sólo lo golpeas lo justo y está todo bien, buen chico, limpiaste la casa de tu magister y aquí paz y después gloria, toma tu golosina. Un tiempo de paz tras el cual o cometes un error o lo cuestionas (pecado de lesa majestad imperdonable) y pierdes el favor del Puto Amo como el otro Preferido. Aquí la rubia se salva por los pelos si es bruja y el nuevo preferido un brujo peor o nada brujo, pero buena gente. El rollo malo es cuando, brujo o no, este nuevo preferido para colmo es un chungo poligonero de suburbio de cuarta, de los que llevan la navaja profesionalmente oculta en una muñequera. Ahí la rubia está en serio peligro, posta, palabrita del niño Jesú. Si ladra, normalmente, se queda en amenaza fea. Preocúpate si no dice nada, protégete mágicamente a ti mismo, a tu familia, amigos y mascotas. Y si tienes una prueba de amenazas, llama a la policía, porque la puedes necesitar. Y un consejito de vieja bruja: aunque te ofrezcan un regalito no les des tu dirección ni lleves a gurús a tu casa. No te voy a decir que no hagas lo que yo hice, porque si tienes ganas lo vas a hacer, pero cuídate, lector, se pelotudo solo lo imprescindible, carajo, que el mundo está lleno de gente chunga, con y sin etiqueta mágica.


lunes, 25 de julio de 2016

Qué encontrar en mi blog y qué no

Nunca me interesó ser maestra. Siempre fui y seré una entusiasta del aprendizaje, con sólo eso puedo llenar esta vida y otras muchas. No busques en mi blog orientación, consejos o que dicte cátedra. No sirvo, no me interesa. No es que me menosprecie o infravalore mis conocimientos, no te confundas. Simplemente trato a los demás como me gusta que me traten a mí, y odio los proselitismos y la obligación de tomar partido por una corriente, tradición o facción hasta la muerte. Muerte las pelotas, yo quiero vivir y lo mejor posible, además. Me reservo el derecho de admisión en todos los planos del conocimiento, y si sigo una corriente y me topo con algo que no me gusta, sencillamente no lo hago, por muy propio de esa corriente que sea. ¿Iconoclasta? Puede ser. O tal vez, no tanto. Todo depende de lo que consideres dogma de fe. Y en brujería, hay muchos dogmas, tantos como tradiciones, tantos como brujas pisamos dentro de un círculo y miramos al cielo.

Soy una mujer madura. He seguido antes otros caminos mágicos, deseché muchos, caminé algunos, le di la espalda a otros, desanduve más de uno una vez elegidos. Ahora estoy en el Cerco. Me siento en su borde y contemplo lo vivido, me siento cómoda. Llegar me ha costado más de la mitad de mi vida, y por ello lo valoro mucho. El cómo llegué no es importante, no fue diferente a llegar a otras formas de magia, sólo descarté lo que no me encajaba y seguí buscando, como hice siempre. Seguramente cuestionaré todo lo que aprendo del Cerco, siempre lo cuestioné todo, es mi forma de ser, mi naturaleza me impulsa a ello, como a no ser débil, a luchar por lo que quiero, a no conformarme, a pedir más, mejor, más completo. Encontrarás más de un sarcasmo, soy dual, como el Cerco que divide los mundos, puedo ser al tiempo buena y mala, triste y alegre. Puedo hacerte llorar y en un segundo, te morirás de risa. Soy así, como jugar en el Cerco, esquivando los ladrillos rotos, saltas, ríes, vuelas...puedes caer y morir si no tienes cuidado. Así es la Vida, se acaba un día, pero no tiene porqué ser hoy si eres listo. La Naturaleza nos crea y nos destruye y no se cuestiona el dolor. Eso es cosa nuestra. A Ella le importan por igual el conejo y el lobo, aún sabiendo que el lobo comerá al conejo, no condena al lobo. Le da al conejo la facilidad de reproducirse para que siempre haya conejos y el lobo coma. Ninguno vale menos, cumplen su función en el marco de su creación y mueren para dar más vida. Hay noche, hay día, y en el medio el Cerco que caminamos, piedras grises que nos muestran el aprendizaje de las cosas sin pre juzgarlas ni etiquetarlas. Hoy soy buena, mañana puedo ser mala. ¿Qué es ser bueno? Es todo tan cuestionable...

Aquí sólo vas a encontrar mis reflexiones de bruja curtida en muchas batallas. Si eres caminante del Cerco, a lo mejor me entiendes, a lo mejor no. Es posible que me entiendas muy bien aún sin haber abierto un libro de magia en la vida. Puedes pensar que enloquecí. No me importa. En serio. Una de las cosas más reconfortantes que aprendí es que no es tan importante doblegar el propio ego, es mucho más práctico saber ignorar los egos ajenos. Hay muchos egos inflados por ahí tratando de hacerte sentir inferior para creerse mejor, que cuesta no entrar en su juego. Yo no me creo más que nadie, pero menos, tampoco. Caminamos un tiempo el mismo camino, somos compañeros, no enemigos. Toma de mí lo que te sirva, está todo bien, pero no me condenes si no estás de acuerdo, no tiene porqué servirte mi aprendizaje, pero no por ello tienes derecho a menospreciarlo o a pretender saber cómo es llevar mis zapatos de bruja, porque son míos nada más, y sólo a mí me acomodan.

No pidas conocimientos, no pidas secretos, embrujos o ensalmos. No los vas a leer aquí. Busca tu propia fuente, esa no es mi función. Yo sólo voy a contarte mis reflexiones particulares, mis experiencias y mi forma de entenderlas. No tienen por qué serlas para ti, no tienen que coincidir con lo que opinen otras brujas, sólo las comparto porque son lo que te puedo dar, con toda sinceridad.


miércoles, 2 de septiembre de 2015

"De macrobios y otros bichos asquerosos"

Aunque seas ya una bruja con todas las letras, de cierta edad y con mucha experiencia, nunca dejas de ser humana. Y claro está, tu humanidad te hace susceptible a tener emociones, buenas y malas. Gracias a la dualidad, podemos percibir la belleza, la luz y la bondad. Por tanto, hay que aguantar también lo que trae el otro lado: tristeza, fealdad, enojos. Hasta aquí no os cuento nada nuevo, todos lo sabéis, no hace falta ser bruja. Lo que como brujas, no podemos olvidar es que existen entidades que se alimentan del lado oscuro de nuestros sentimientos, y no bajar la guardia.
Estas entidades se pueden manifestar de formas muy diferentes y sobre todo, son muy sutiles. Con los años, aprendes a mantenerlas alejadas de tu casa. Pero a veces, sales de ahí y te metes en lugares plagados de estos bichejos, y, si no estás atenta, alguno se irá contigo a casa y te meterá en algún drama. Y son listos los condenados, muy listos. Aprovechan cualquier dato, el más mínimo resquicio de irritación, para magnificarla. De forma que algo que, en momento normal, hubiera sido apenas un mínimo escozor, resuelto con una broma y a seguir, se convierte en un exabrupto que arrastra consigo los viejos recuerdos y resquemores que le tengas a la persona o situación, consiguiendo que te pelees con tu pareja o con un viejo amigo, o con tu jefe, o te tires en la cama con una depresión de caballo, por poner algunos ejemplos.
¿Cómo saber si una emoción es mía y totalmente mía, o me lo induce una entidad para hacerme desdichada y conmigo, a los que me rodean? Es complejo, porque todo empieza con un motivo real. Lo que no es real es la dimensión de tu reacción frente al hecho. Si la magnitud de tu explosión de llanto, o enfado es excesivo, ahí está el bicho. Como bruja debería llamarlos "bajos astrales, entidades..." pero personalmente, los llamo macrobios. Porque para eso soy Solitaria del Cerco y hago lo que me da la gana, incluso, bautizar a mis bichos como me place. Tú llama a los tuyos como gustes.
Conseguí ayer echar a la calle al que se me pegó el otro día, en casa de una pobre mujer, atormentada hasta la locura por decenas de ellos. Algunos, los detecté. A este hijo de madre no, y se me pegó. Se van fácil, sólo hay que darse cuenta y bajar los niveles de pena y enfado. Nunca está de más un bonito sahumerio. Lo pasas por toda la casa con tu mejor cara de culo y lo mandas al carajo. El tema es darse cuenta a tiempo y no permitir que se hagan fuertes. Porque fuertes te destruyen. No se lo permitas.